Fue entonces, cuando me di cuenta, que si seguía allí, era como estar leyendo aquellos libros que yo buscaba años atrás, había muchos Magos, cada cual haciendo de las suyas, practicando y charlando de Magia unos con otros, algunos se arrimaron a hacerme algunos de sus Juegos, para terminar de dejarme impertérrito (vaya palabra que me acaba de salir), y así fue como empecé en este mundillo que tantas satisfacciones me ha dado, y creo que yo he dado a algunos niños y niñas para los que he tenido la suerte de actuar.De momento vas bien, aunque probablemente ya te hayas hartado de leer, pero te prometo que si sigues, encontrarás tu recompensa.

Después de todo eso, aquí estoy, ya han pasado varios años y por suerte no he parado de hacer lo que nosotros llamamos “bolos”, también gracias a dos personas que conocí, Patricia y Javier, que me dieron la oportunidad de colaborar con su empresa de gestión de ocio, y me han llevado durante los últimos dos años por comuniones, bodas, cumpleaños, y demás celebraciones. Y por supuesto a los compañeros de la Asociación Mágica Española (AME) ya que me han hecho avanzar y refinar en parte, mi forma de transmitir la Magia.

También me gustaría dar las gracias de manera muy especial a Elisa (mi mujer) que ha aguantado muchos: “elije una carta”, “mira, mira, lo que he aprendido” y demás cosillas, a “las once de la noche cuando estaba tirada en el sofá” como dice ella, y que pacientemente sigue haciéndolo aunque en menos medida; a Irene que va diciendo por ahí: “pues mi papá es Mago” y a Daniel, mi tercera alegría que de momento solo dice: “ava” “papá” “mamá” y “pan” entre otras palabrejas similares. Ellos son los que siempre ceden su tiempo para que yo pueda hacer esto que me gusta. Y dedicarle este trabajo mágico a mi madre, que tan orgullosa estaba sobre todo cuando he actuado en las fiestas de su y mi pueblo, Carrascalejo, y que no tuvo la suerte de verme muchas veces. Y por supuesto a mi padre y mi hermano, y a todas aquellas personas que disfrutan viéndome realizar esos Momentos Mágicos, y me animan a que siga con ello.

Si tu has llegado leyendo hasta aquí, no te olvides de enviarme un correo porque te debo una invitación, y quizá algún día, me comprometa a cumplir con esto; porque te acabas de tragar un tostonazo inmenso, pero me he puesto a escribir, y mira lo que ha salido.